MANIFIESTO FIN DE CAMPAÑA

 

 

INTRODUCCION

 

Política, ¡¿por qué si?!... Hik motel, politika bai, ezta?

Con este lema, desde Geideak Movimiento de Jóvenes de Acción Católica, hemos querido para esta campaña partir de una realidad, "La participación de los Jóvenes en la política, en concreto en los partidos políticos", porque creemos que este es un ámbito necesitado de nuestra participación desde la llamada personal que Dios nos hace, para provocar el compromiso personal y la reflexión en nuestro entorno joven.

Esta es, sin embargo, una realidad con la que los jóvenes no nos sentimos nada cercanos. Hemos podido constatar un alejamiento de los jóvenes respecto de la política. Algunas de las causas más significativas que hemos ido constatando a lo largo de esta campaña son:

ã El pasotismo y desinterés hacia la política. No se ve que influya en general en los ambientes donde nos movemos.

ã El desconocimiento de lo que proponen los partidos políticos.

ã Que en los medios de comunicación aparece sólo la punta del Iceberg de la política: el morbo, el sensacionalismo, quedando oculta la verdadera política, el trabajo de base, los proyectos,...

ã El escepticismo y desconfianza, en general, hacia la política, y más concretamente hacia los partidos. Descrédito de los políticos y de los partidos.

ã El incumplimiento reiterado de las promesas electorales.

ã El que los intereses partidistas priman sobre el interés general, y los partidos absolutizan sus proyectos.

ã Los Partidos con una estructura interna poco democrática, participativa y poco transparente, sacrifican la democracia interna frente a la unidad de acción

ã La pasividad de las bases juveniles dentro de los partidos, y el poco margen de acción de los jóvenes dentro de esos mismos partidos.

ã El miedo a posicionarse políticamente en público, debido al terrorismo. Y el miedo a implicarse en partidos amenazados.

ã La existencia de un entorno polarizado: Nacionalismo, No-Nacionalismo, a lo que contribuyen unos medios de comunicación generadores de opinión partidista.

ã La tradición, costumbre familiar a la hora de definirse ideológicamente.

ã Un modelo social individualista que no invita a la implicación. Anteponiéndose la satisfacción personal al bien común.

ã La falta de educación para y con la participación.

ã La crítica a la postura de la Iglesia. No estando claro hasta que punto la Iglesia ha de posicionarse en la política.

ã La falta de discernimiento y acompañamiento cristiano de los militantes comprometidos en la política.

Todas estas causas, van configurando a su vez, un modelo de joven y de sociedad cada vez menos participativa e individualista, de consumo de ocio, donde no se quieren preocupaciones. La pasividad ante los problemas cotidianos de la ciudadanía y la perdida de interés por la cosa pública, se imponen frente a la participación en el curso de la ciudad y el asociacionismo. A su vez, el voto deja de ser responsable.

Se olvida que se puede participar en política sin ser militante en un partido, mediante el voto responsable, la información, la participación en actos, desde distintos tipos de asociaciones, etc...

Por otro lado, si no hay una participación no hay cambio ni mejoría, y se produce un descontento social y personal.

Para el joven cristiano, además de todo esto, se traduce en una perdida de una herramienta adecuada para transformar la realidad y construir el Reino de Dios. La no implicación del cristiano significa dejar fuera de la esfera política algunos de los valores de Cristo. Al no participar no somos referente para otros jóvenes cristianos y no cristianos. Y caemos en la despreocupación del prójimo, alejándonos del que sufre.

 

 

UN EVANGELIO DE VIDA

 

Ciertamente no pretendemos encontrar en la Biblia ni en los Evangelios la solución concreta a los problemas concretos que nos plantea la participación política de los jóvenes, pero sí podemos encontrar en ella opciones y actitudes vitales desde las que buscar una respuesta verdaderamente humana a esta situación.

A través de los Evangelios, Jesús nos muestra claramente el programa que siguió a lo largo de su vida: "El Espíritu del Señor sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos" (Lc 4, 18-19).

Para llevar a cabo este programa tuvo que luchar duro, llegando a enfrentarse a las instituciones de su época, dando su vida por todos nosotros. Con su ejemplo nos mostró que se puede cambiar la sociedad, siempre teniendo en cuenta que el hombre y sus necesidades están por encima de la ley y los preceptos religiosos (Mc 3, 1-6).

Esta tarea de construir una nueva sociedad en la que primen los valores fraternos también aparece en la Doctrina Social de la Iglesia. Ésta considera a la política como un instrumento válido para lograrlo. En este sentido Juan Pablo II nos dice que: "los fieles laicos tienen el derecho y el deber de participar en política" (Christofideles Laici, Nº 42).

Todos sabemos la mala imagen que tiene la política, pero "...que la política sea un lugar de necesario peligro moral, no justifica lo más mínimo ni la ausencia ni el escepticismo de los cristianos en relación con la cosa pública" (Christofideles Laici, Nº 42).

También sabemos que "Impera en nuestra sociedad un juicio negativo contra toda actividad pública y aun contra quienes a ella se dedican. Nosotros queremos subrayar aquí la nobleza y dignidad moral del compromiso social y político y las grandes posibilidades que ofrece para crecer en la fe y en la caridad, en la esperanza y en la fortaleza, en el desprendimiento y en la generosidad;... La dedicación a la vida política debe ser reconocida como una de las más altas posibilidades morales y profesionales del hombre." (Los católicos en la vida pública, Nº 63).

 

 

 

 

CONCLUSION

 

En resumen a esta campaña, podemos decir que Jesús, a través de los Evangelios, nos llama, nos invita a construir un mundo mejor, y que para ello la política es una herramienta muy poderosa. Jesús, en su tiempo, con su plegaria y con el ejemplo de su vida, se mostró políticamente comprometido.

Algunas de las llamadas o reflexiones que nos han surgido respecto a la participación en la política son:

ã Que no podemos vivir al margen de la política, ya que, al fin y al cabo, la política está en todo lo que nos rodea. Siendo nuestro deber luchar por participar en la política, Dios mismo nos lo pide

ã Que Jesús nos llama a hacer política, no necesariamente a través de partidos políticos, pero también a través de ellos.

ã Que debemos hacer un uso responsable del voto, ya que es una forma de participación política, aunque no la única.

ã También nos invita a no callarnos, a criticar, pero sobre todo, a tomar parte activa y a no esperar a que lo hagan otros.

ã En definitiva, Jesús nos llama a transformar el mundo, en un mundo mas justo.

Por todo esto, desde Geideak Movimiento de Jóvenes de Acción Católica, como seguidores de Jesucristo, creemos necesario implicarnos en la transformación de nuestra realidad joven, sin delegar toda la responsabilidad y el hacer político en otros. Por ello vemos necesario militar en partidos, sindicatos y resto de organizaciones cívicas y/ó sociales, para transformar nuestro mundo en un lugar mejor para todos. También abogamos por el voto responsable, la crítica constructiva y la promoción del asociacionismo juvenil para lograr una democracia menos delegada y más participativa.

Por último, queremos animar a todos los jóvenes que no hallan hecho esta campaña con nosotros, a que reflexionen sobre su percepción de la política, y busquen el origen de sus prejuicios. Nosotros, tras esta campaña, podemos afirmar convencidos nuestro lema:

Política, ¡porque si!... Hik motel, politika bai, ezta?