

Pero la mejor manera de conseguir la felicidad es hacer felices a los demás. Procurad dejar este mundo un poco mejor de lo que era cuando vinísteis a él; de esta manera, cuando se acerque la hora de la muerte podréis morir felices, pensando que no perdísteis el tiempo e hicísteis cuanto os fue posible por hacer el bien. Sed siempre fieles a vuestra promesa de Scouts, aun cuando hayáis dejado de ser muchachos. Que Dios os ayude a hacerlo así.